'Sino se levanta a la creatura puede morir o ponerse muy enfermo'
Tradición Oral
Ya que antaño en nuestra Villa, solían realizarse marcados rituales en honor a la Madre Tierra, sea en agradecimiento por una buena cosecha o como remedio a algún mál o accidente, uno de estos ritos se desprende de lo que hasta hace poco conocíamos como 'Cura de espanto o Levantamiento de Golpe'.
Para algunos no es extraño que los niños, especialmente los pequeños, sufran accidentes o caídas que les causan algún daño significativo pero que no pone en riesgo su vida, daño que se muestra con la presencia de fiebre, dolor general en todo el cuerpo y malestares que 'no le dejan' concebir el sueño o que lo hacen despertar repentinamente alterado o gritando y que al descansar 'los ojos se presenten entreabiertos', señalando que el pequeño tiene algún mal; para ello se realiza, con una serie de alimentos y flores, una ofrenda a la madre tierra la cual describimos a continuación.
'Cuando la criatura se cae, se pega fuerte, hay que levantarlo de golpe, para que no se levante gritando o llorando y debe ser en el lugar en donde se cayó para que se componga'.
Una vez que se identificó la gravedad de un golpe o caída, se llama a la abuela, la tía o persona mayor, principalmente del género femenino, que se dedica a curar (curandera), para que 'levante' al niño; ella solicitará a los padres del pequeño una serie de productos y artilugios para iniciar lo pedido.
Lo más cerca del lugar en donde ocurrió el incidente, la curandera, cavará un hoyo lo suficientemente grande para depositar en ella algunas cosas; iniciará orando en nahuatl, pidiendo por la salud del pequeño y su familia, invocando a la salud y los espíritus del bien para que la salud del niño sea devuelta y lo malo se aleje de él.
Para ello quema copal e incieso; resinas purificadoras, sahumando al pequeño y su familia, orando en todo momento y pidiendo por la salud y protección de los allí presentes; acerca al sahumerio galletas con forma de animalito, chocolate tres coronas, cigarros, agua, flores, aguardiente, confeti e incluso refresco o vino y los ahuma, en total siete elementos, numero significante de espiritualidad.
Enseguida toma un poco de aguardiente y lo rocía hasta en tres ocasiones al pequeño, toma las galletas con forma de animalito y las combida a los presentes, el resto lo coloca en al agujero, a continuación toma el chocolate en bola o barra y de igual modo lo combida a los presentes, el resto lo coloca en el hoyo y así sucesivamente, hasta agotar los siete elementos que finalmente terminan enterrados.
Finalmente toma un poco de confeti; pedacitos de papel colorido o flores de tulipán, lanzando un puñado en la cabeza y cuerpo del pequeño y sus padres, para después echar el resto en el agujero y cubrir todo con tierra; una vez hecho esto coloca un veladora blanca en la cima de este montículo para brindar luz y energía al alma del pequeño y se queda allí hasta que la veladora se termina.
Terminado este acto se garantiza que la salud del pequeño ha sido mejorada gracias a la ofrenda hecha a la Madre Tierra, sin embargo algunas veces, dada la magnitud de la enfermedad pudiera repetirse el ritual para garantizar su efecto.
En Amatlán de los Reyes, existen curanderos o médicos tradicionales, que utilizan hierbas como la ruda, hierba maestra, huevos de gallina o guajolota, alcohol de caña o aguardiente entre otros elementos para realizar limpias y remedios para los enfermos.
Terminado este acto se garantiza que la salud del pequeño ha sido mejorada gracias a la ofrenda hecha a la Madre Tierra, sin embargo algunas veces, dada la magnitud de la enfermedad pudiera repetirse el ritual para garantizar su efecto.
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| Algunos elementos utilizados en el ritual ofrendado a la Tierra para pedir por la salud de algún enfermo o en agradecimiento por una cosecha abundante. |








