En 1964 Guillermo Bonfil, Alfonso Muñoz, Arturo Warman y Thomas Stanford, editaron un disco con las grabaciones de música registradas en campo gracias al apoyo del entonces Seminario de Estudios Antropológicos.
Tres años más tarde, el Instituto Nacional de Antropólogía e Historia financió la redición de ese mismo fonograma y propuso la edición de una serie fonográfica a través de la oficina de Servicios Educativos a cargo de Cristina Bonfil en el Museo Nacional de Antropología.
Los primeros trece volúmenes posteriores posteriores por la Oficina de Ediciones de Discos y la Fonoteca del propio Instituto, en ese entonces, a cargo de Irene Vázquez, nombrada por Guillermo Bonfil como encargada de la serie.
'Coexisten en el México contemporáneo una gran variedad de tradiciones musicales agrupadas bajo el calificativo de indígenas; todas ellas contienen algunos elementos comunes, pero presentan también avasalladores diferencias. Se encuentran así que grupos considerados como indígenas mantienen tradiciones musicales totalmente diferentes entre sí, y en cambio algunas de ellas tienen grandes similitudes con las tradiciones de grupos que nunca han sido tratados tratados con el calificativo de indígenas.
No existe pues, ningún criterio satisfactorio para definir la tradición musical de los grupos indígenas.
La selección musical del presente disco contiene, en algunos casos, géneros que se consideran indígenas, ilustrados por intérpretes que no se juzgarían así. En otros casos los intérpretes indígenas ilustran géneros que se considerarían ajenos a su cultura, pero que en realidad no lo son, puesto que son tradiciones establecidas con una función clara y repetida en el grupo. Con lo anterior se pretende demostrar lo endeble de las demarcaciones socialmente establecidas, que en verdad no corresponden a la realidad.
Obviamente no se pretendió una ejemplificación exhaustiva, ni siquiera se siguió un criterio geográfico. Simplemente se escogió una muestra de los materiales disponibles de música indígena que no han sido tratados en otros discos de esta colección. El resultado no es, sin embargo, arbitrario, pues ilustra la gran variedad de tradiciones musicales llamadas indígenas, y la necesidad de sistematizar su conocimiento en el marco del México actual'.
Varios intérpretes / México: INAH-SEP, 1974, Tercera Edición. / LP
::: Cara A :::
01 - DANZA DE LA PLUMA (Huaxtepec, Oax.)
02 - DANZA DE LA GITANA (San Juan Ixcaqueo, DF)
03 - DANZA DE CUADRILLAS (Tizatlán, Tlax.)
04 - DANZA DE LOS MATACHINES (Tehuerichi, Chih.)
05 - DANZA DE LOS VAQUERITOS (Atlatlahuacan, Mor.)
06 - DANZA DE LA LUNA (Noxtepec de Zaragoza, Méx.)
07 - XOCHIPITZAHUA (Amatlán de los Reyes, Ver.)
06 - DANZA DE LA LUNA (Noxtepec de Zaragoza, Méx.)
07 - XOCHIPITZAHUA (Amatlán de los Reyes, Ver.)
Esta es la más conocida de las canciones en lengua náhuatl. Aunque no existe pleno acuerdo en la información, parece ser que en la mayoría de los lugares se canta como parte de la ceremonia de matrimonio. Su nombre podría significar como florido de la mujer. Sus intérpretes son casi siempre femeninos.
En este caso se acompaña con un arpa igual a la que utiliza el repertorio mestizo de Sotavento. Más aún, las coplas corresponden a los sones o jarabes de la tierra del siglo XVIII, atribuidos a mestizos y mulatos; de esta tradición se derivarán el son mestizo y parte importante del repertorio indígena de danza.
::: Cara B :::
08 - SON DEL TORO (Jalisco)
09 - DANZA DEL KALALA (Suchiapa, Chis.)
10 - VINUETES (Tiringueo, Gro.)
11 - DANZA DEL VOLADOR (El Tajín, Ver.)
12 - KATIKUSI (Pinotepa de Don Luis, Oax.)
13 - DANZA DE PASTORAS (Ixtapan de la Panocha, Méx.)
14 - SONES DE MÚSICA AZTECA (Cacalotepec, Pue.)
15 - LOS PANADEROS (Minatitlán, Ver.)
09 - DANZA DEL KALALA (Suchiapa, Chis.)
10 - VINUETES (Tiringueo, Gro.)
11 - DANZA DEL VOLADOR (El Tajín, Ver.)
12 - KATIKUSI (Pinotepa de Don Luis, Oax.)
13 - DANZA DE PASTORAS (Ixtapan de la Panocha, Méx.)
14 - SONES DE MÚSICA AZTECA (Cacalotepec, Pue.)
15 - LOS PANADEROS (Minatitlán, Ver.)
[...] la serie 'Testimonio Musical de México', consta de más de cuarenta título que comprenden diecinueve estados y distintas regiones musicales del país, por su gran demanda, la serie ha tenido más de ciento sesenta ediciones con un tiraje total mayor a trecientos mil ejemplares.
Aunque pueden ser criticados desde muchas perspectivas, los fonogramas de la serie del INAH son pioneros en su género y han constituido una de las referencias obligadas en la investigación de la música de nuestro país, tal como lo refiere Irene Vázquez.
Una función posible de este fonograma es hacer evidentes los elementos comunes y las sustanciales diferencias de la música seleccionada (de 15 grupos indígenas distintos). Otra función probable es hacer que el escucha se acerque a una porción del patrimonio musical y dancístico indígena, como se sabe, indisolublemente asociado a las prácticas religiosas.
La grabación del Xochipitzahuac corrió a cargo de Thomas Stanford, quien inició sus grabaciones en el año de 1956, captando con sus investigaciones los sonidos y la música de las comunidades indígenas más apartadas de México y pertenecientes a más de 20 estados de la República Mexicana, en este fonograma se escucha la voz de la Sra. Zenaida Vargas y en el arpa el Sr. Alfonso López.
El audio circa 1960-1969, la edición del material y la selección de los temas musicales, se realizó en el año de 1970.










